“El primer acto de cultura para una persona es comer”

Lo manifestó Pepe Soriano, el excelentísimo actor quien dialogó con Buenos Días Express. Con conceptos claros marcó terreno y analizó la situación actual del teatro, del país y destacó que como país “somos preadolescentes”. Una charla imperdible.

Tiene 88 años, es incansable, esta lleno de proyectos y continúa trabajando como cuando comenzó, hace más de 70. Pepe Soriano y el teatro son sinónimos. Con una trayectoria intachable, recorrió escenarios de Argentina, sudamérica y distintas partes del mundo, pero destaca que “pese a todo”, sigue eligiendo nuestro país.

“El teatro en Argentina como tantos otros rubros es cíclico en los últimos 30 años”, destaca y remarca que “aquella historia que conocíamos de que una buena obra llenaba teatros como el Lola Membrives de 1000 localidades” ya no existe. “Hoy cuando tienen 200 personas en forma sistemática se llama éxito”, asegura.

También el experimentado actor se refiere a los actores temporales al apuntar que “se ha hecho como un elemento adicional a la tarea de ser actor, que es un oficio hermoso, con una cantidad de calificaciones. Todo el mundo habla de todo el mundo como genial, maravilloso”.

Y para dar detalles de lo que asegura expresa: “Kenneth Branagh está al frente de la institución oficial del teatro en Inglaterra, se presentan anualmente cinco 1000 postulantes y entran 100. Esto data del 1500, entonces una ve una tarea de seriedad muy grande”.

Cabe destacar que Soriano no hablar del amor por el teatro y su ejercicio, pero esta apuntando a que hoy cualquiera se transforma en actor. Para dar fe de ello recordó a Margarita Xirgu cuando iba a presentar una obra en Uruguay y no había gente, la actriz dijo: “no se preocupen, no pueden venir porque están todos ensayando”, explicó y a la vez agregó: “va a llegar un momento en el que no vamos a tener más público”.

Con conceptos claros sostuvo saber que el teatro atraviesa un momento “muy singular” al manifestar que es imposible soñar con realizar determinadas obras porque “no hay quien lo banque”.

Entonces para Soriano, “todo corre, inevitablemente hacia el unipersonal, porque no hay empresarios y los bancos buscan el teatro (en general) de la calle Corrientes, divertirse, reírse un rato. Esto me preocupa, no tengo la solución, ojalá la tuviera. No veo en la cartelera con 20 o 30 actores”, se lamentó.

El experimentado actor destacó y puso como referencia inmediata la situación del teatro en Brasil, donde cuentan con “una maravillosa ley de mecenazgo” algo con lo que no cuenta Argentina. “El teatro en este momento esta hecho de amor en Argentina”, afirmó.

“De amor de gente que plantó banderas del teatro independiente que hoy es todo. Son cooperativas, esta es la fórmula. Interviene todo el mundo con un puntito de lo que den las entradas, o a la gorra”.

“En Capital Federal tenemos funcionando 230 locales que hacen teatro, no digo del tradicional porque se ha ido perdiendo, demoliendo. No levantaron, tal como obliga la ley, ningún teatro. Porque si derrumban uno tiene que construir otro”.

Con algo de cinismo y resignación, Soriano sostuvo que en nuestro país “hace falta crear un partido que está vigente pero no está organizado, es el partido menefregista… me “nefrega”… entonces la cultura no tiene lugar. Todo lo que se habla durante el día, con razones en muchísimos casos, es que no me alcanza llegar a fin de mes. Es terrible, entonces no hay espacio para soñar”.

“El primer acto de cultura según mi visión para una persona es comer, y eso es un tema que hay que solucionarlo”, reclamo el actor y aseguró que esta problemática “tiene el mismo tiempo que la historia de nuestro país”.

Sin embargo, y pese a todos los puntos negativos que se pueden encontrar Soriano dejó en claro que ama Argentina. “Viví fuera, pero no me resulto. Yo pertenezco a este lugar, me parece una tierra soñada. Es lo que hay, y en lo que hay trabajamos mucho de la mejor manera posible, haciendo cosas hasta donde nuestra capacidad lo permite”.

El intérprete de Schultz, el alemán en el recordado film La Patagonia Rebelde recordó que “en nuestros 200 años de existencia estamos como en la preadolescencia, entonces la memoria no juega demasiado. Nos olvidamos rápido, pero no es así”, se lamentó y volvió a alertar que esta situación en Argentina “es cíclica”, al menos desde su experiencia “cada 5 o 10 años nos pegan un golpe en la cabeza”.